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Year |
Issue Date |
Article Title |
Author |
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2005 |
Julio/Agosto/Sept. |
Ron Bergman-Diocesan Liaison |
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2005 |
Julio/Agosto/Sept |
Kate Elliott, DRE |
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2005 |
Julio/Agosto/Sept |
Linda Daniel, Editor |
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2005 |
Julio/Agosto/Sept |
Círculo de Amor y Vida | Mary Barclay |
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2005 |
Julio/Agosto/Sept |
Deacon Bob Pomazal |
De Los Coodinadores Diocesanos
“Ven, Ahora Es El Tiempo Para Adorar”
Hay un canto que a menudo cantamos en nuestras reuniones de oración llamado “Ven, Ahora Es El Tiempo Para Adorar” (©1998 Vineyard Songs (UK/Eire) Admin. por Music Services), un canto que su lírica alcanza mi corazón en forma profunda. La lírica va como esto:
Ven, ahora es el tiempo para adorar.
Ven, ahora es el tiempo para dar tu corazón.
Ven, así como eres para adorar.
Ven, así como eres delante de tu Dios.
Ven.
Yo creo que escribí varios años atrás que la música es una de las maneras que el Señor me habla claramente, no solo para entretenerme, pero para enseñarme, para guiarme, para ayudarme a aprender más y más acerca de mi relación con El. Algunos cantos pueden ayudarnos a calmarnos, algunos inspiran sueños, algunos elevan los pensamientos al Señor, algunos nos ayudan a escucharlo a El hablando directamente a nosotros; algunas líricas son muy signifcativas en los tiempos de estrés, algunas son confortantes durante tiempos de miedo o dolor, y algunos cantos pueden tomarnos del abatimiento a actitudes de gozo y exaltación. Y este canto no es la excepción. La parte del canto yo oigo tan claro es “Ven, así como eres delante de tu Dios.”
Recientemente tuvimos un debate durante nuestro Seminario de Vida en el Espíritu en respuesta a la pregunta “¿Qué clase de imagen mental tu tienes de Jesús?” Mientras tratábamos de recordar que imagen mental, este canto y su lírica vino otra ves a mi mente. Para un momento y piensa cual seria tu respuesta para esta pregunta. Pero mi imagen de Jesús fue de alguien quien permaneció a mi lado incluso cuando yo estaba vestido con mugre, ropa andrajosa, luciendo como si hubiera recibido una paliza, cansado, gastado y desgastado. Todo un “asco,” en una palabra el diccionario lo describe como repugnante, desagradable. Entonces la condición “pecador” vino a mi mente. Y aún Jesús permanecía allí a mi lado.
Muchos de nosotros fácilmente decimos, o al menos sentimos, que nos somos dignos del amor de Jesús, no dignos siquiera de imaginarnos que El estaría a nuestro lado en nuestra condición de pecador. Juan Bautista dijo que el no era digno para desatarle la sandalia al Señor. Pero su amor permanece con nosotros pese a nuestra condición. Quizás las palabras correctas son por nuestra condición. Cuantos de nosotros dudamos de acercarnos a el, quizás hasta dudamos de ir a El en el confesionario, porque sentimos que no somos dignos incluso de acercarnos a El en nuestro estado pecador. Yo algunas veces me pregunto si esto puede ser parte de la razón por la que católicos y no católicos han empezado a creer que no necesitan mas la confesión sacramental. No que sea una razón valida, pero quizás esta sea una forma de racionalización para ellos, lo mejor que ellos pueden hacer ahora mismo en sus vidas. Yo no se si eso es cierto, solo me lo pregunto.
Pero las palabras continuaron sonando alto y claro, “Ven, así como eres…”¿Justo como soy? Si, ¿Señor? “Si, exactamente como tu eres.” Y las palabras dijeron no solamente ven, pero ven y adora. “¿Adorarte a ti, Señor? Ir de la manera que soy ahora, ¿Señor?” “Por su puesto, así como eres. Ven, ahora mismo.” Es interesante que El no nos pide primero que nos limpiemos nosotros mismos, y entonces ir a El. El dice en el canto, “… así como eres.”
Hasta que estaba en los primeros años treinta no creí que algún día podría ir al cielo. Esto fue un tiempo extremadamente doloroso y desalentador para mi y he compartido esta parte de mi testimonio numerosas veces. Para esos que no la han oído, durante mis años de adolescente vine a darme cuenta que no podía caminar a treinta pies de las puertas del confesionario de la iglesia sin empezar a estar conciente de que ya habia pecado otra ves y necesitaba ir de vuelta al confesionario. Así ¿como seria posible llegar al cielo si no podía caminar 30 pies sin haber pecado? Y repetía la misma lista de pecados cada ves que iba a la confesión; la lista nunca cambiaba.
Pero a través de la Renovación Carismática Católica y el bautismo en el Espíritu Santo, por primera ves en mi vida, el Espíritu Santo me ayudo a entender que Dios conoce todo acerca de las luchas que continuamos teniendo con el pecado y que El sigue amándome a pesar de eso. Y el es un Dios que esta siempre dispuesto y paciente y buscando por la “oveja perdida,” yo, así como soy. La escritura nos dice que el Buen Pastor va a dejar las 99 ovejas para buscar la que esta extraviada del rebaño. Mi imaginación me dice que la oveja extraviada no siempre esta limpia y nítida y bonita cuando ella es encontrada. Ella también estaba probablemente sucia, luciendo como si hubiera recibido una paliza, andrajosa, gastada y desgastada. Así como yo. Justo como nosotros.
Es también útil darse cuenta que el llamado a “Ven, así como eres…” es una llamada a cada uno quien lucha con el pecado, incluyendo a esos quienes están muy cerca del Señor. Nosotros tenemos toda la razón para creer que la Madre Teresa y el Papa Juan Pablo II continuamente oyeron el llamado “Ven, así como eres… para adorar.” El llamado es para todos nosotros… así como somos. ¿Estamos dispuestos a responder?
Es también útil darse cuenta que el llamado a “Ven, así como eres…” es una llamada a cada uno quien lucha con el pecado, incluyendo a esos quienes están muy cerca del Señor. Nosotros tenemos toda la razón para creer que la Madre Teresa y el Papa Juan Pablo II continuamente oyeron el llamado “Ven, así como eres… para adorar.” El llamado es para todos nosotros… así como somos. ¿Estamos dispuestos a responder?
¿Estamos dispuestos a adorar? ¿Estamos dispuestos a ir “ así como somos” o estamos dudando por la manera que somos?
Ven, ahora es el tiempo de adorar
Ven, ahora es el tiempo de dar tu corazón.
Ven, así como eres para adorar.
Ven, así como eres delante de Dios.
Ven. Ven. Ven. Ven.
Todos estamos invitados a ir, así como somos, a adorar y dar nuestros corazones a Dios. Ve, delante de tu Dios. Ve. V
Bendiciones,
Ron
Indulgencias [back to top of page]
La práctica de indulgencias hoy sigue siendo fomentada por la Iglesia a pesar de los malentendidos de la doctrina de ambos católicos y no católicos del mismo modo. Para ponerlo simple una indulgencia es la remisión de la pena temporal debido al perdón de los pecados. El derecho canónico declara, “Una indulgencia es la remisión en la visión de Dios de la pena temporal debido a los pecados, la culpa de quienes ya han sido perdonados. Un miembro de los fieles de Cristo quien esta adecuadamente dispuesto y quien cumple ciertas condiciones especificas, puede ganar una indulgencia por la ayuda de la iglesia quien, como ministro de la redención, con autoridad administra y usa el tesoro de los meritos de Cristo y los santos.” (Canon #992)
Para entender las indulgencias este ejemplo puede ayudar: tu chocas el carro de alguien en el estacionamiento de la iglesia, tu te disculpas por el accidente y pides perdón y eres perdonado. Pero tu tienes que pagar por los daños hechos al carro. Cuando tu ofendes a Dios y pides perdón, El nos perdona y hecho. “Pero en alguna manera, necesitamos reparar lo que hemos hecho. Tenemos que reparar los daños que hemos hecho por pecar, daños a nosotros mismos, siempre, y a otros, a menudo. Esta es una pena temporal que se debe a los pecados que cometemos. Este es el propósito de las indulgencias.” (Teología de los Sacramentos, parte dos. Rev. Christopher M. Buckner Capitulo 12, Página 108)
En el principio de la Iglesia las penitencias eran muy severas. Las personas hacían unos ayunos largos de pan y agua y se les obligaba alimentar a los pobres y dar limosna públicamente. A medida que la iglesia creyó en el entendimiento del poder intercesor de la Santa Virgen María y los santos, estas penitencias fueron mas relajadas y remplazadas por indulgencias. Así, si pensamos acerca de la comunión de los Santos que son los Santos en el Cielo, las Almas en el Purgatorio y los fieles en la tierra podemos ver la base para la doctrina de indulgencias. El Catecismo de la Iglesia Católica expone, “En la comunión de los santos, ‘una unión perenne de caridad existente entre los fieles quienes ya han alcanzado su hogar celestial, esos quienes están expiando sus pecados en el purgatorio y esos quienes aun peregrinan en la tierra.
Entre ellos, hay, también, un abundante intercambio de todas las cosas buenas.’ En este maravilloso intercambio, la santidad de uno beneficia a otros, bien mas allá del daño que el pecado de uno podría causar a otros. De esta manera el recurso de la comunión de los santos permite la contrición del pecador ser mas pronta y eficazmente purificada de las penas debido al pecado.” (CC#1475) “Una indulgencia es obtenida a través de la iglesia quien, por virtud del poder otorgado por Cristo Jesús de atar y desatar, interviene en favor de los Cristianos y abre para ellos los tesoros de los meritos de Cristo y los santos para obtener del Padre la misericordia de la remisión de la pena temporal debido a sus pecados.” (CC#1478).
En 1967 el Papa Pablo VI publicó su constitución apostólica en la “Doctrina de las Indulgencias.” El estipulo que debería haber solo dos tipos de indulgencias – Indulgencia Plenaria que remueve toda la pena temporal debido al pecado y Indulgencia Parcial que remueve solo algunas de las penas temporales debido al pecado. Con la indulgencia plenaria, un individuo también tiene que ir a la confesión y recibir la Santa Comunión dentro de ocho días de la acción llevada a cabo y ofrecer oraciones por las intenciones del Santo Padre.
Hay muchas diferentes indulgencias aprobadas por la Iglesia que nosotros podemos recibir. Una de esas indulgencias fue autorizada por el Papa Juan Pablo II por el Año de la Eucaristía (Octubre 2004 – Octubre 2005). Los católicos pueden recibir una indulgencia plenaria por la Adoración Eucarística y oración frente a la Eucaristía. En adición esos quienes reciten vísperas (Oración de la noche de la iglesia) y completas (Oración de la noche seguido de las vísperas) en una iglesia o capilla donde la Eucaristía este presente recibirá indulgencia plenaria. Si uno es incapaz de llegar a la iglesia, una persona puede recibir la indulgencia por recitar la oración del Señor, el Credo, y una corta oración a la Eucaristía.
Mientras meditamos en la doctrina de las indulgencias y la comunión de los santos deberíamos alabar a Dios por su abundante misericordia y estar agradecidos que la iglesia ha preservado estas prácticas piadosas por nosotros para dar y recibir ayuda en nuestro camino espiritual. V
Kate Elliott, DRE
Holy Spirit Church, Roscoe
Tan Solo Pide [back to top of page]
Una amiga estaba relatando su experiencia de Dios, como El manifestó su presencia a ella. Mientras hablamos, Yo le dije a ella que yo había tenido algunas experiencias físicas de la presencia de Dios al principio de mi caminar en la renovación carismática con el Señor, pero ya no tengo mas esas experiencias. Ella dijo, “Tan solo pide y El te las dará.” Así que oramos juntas y Yo continué pidiendo regularmente por las próximas semanas por un toque especial de su presencia en una nueva manera, pero nada vino. Yo sigo pidiendo, pero no tan seguido.
Jesús dijo, “Pide y recibirás.” (Mateo 7:7) ¿Que hacemos cuando pedimos y nada pasa? Nuestra primer reacción podría ser decirnos a nosotros mismos, “¿Que me pasa?” ¿Chequeamos por pecado y confesión? El hijo pródigo “entro en razón” y retorno a su padre para confesar y arrojarse a la misericordia de su padre. (Lucas 15) También podemos mirar a nuestra vida. ¿Estamos tomando muy poquito tiempo en oración y adoración? ¿Estamos muy ocupados y distraídos para reconocer su toque?
Otra reacción es que probablemente nos sintamos indignos. En realidad, nosotros no merecemos los regalos de Dios, pero eso no limita su misericordia y generosidad. Si miramos a nuestro propio trato con nuestros hijos, no paramos de darle regalos a ellos cuando ellos se portan mal. Podemos posponer el regalo como una forma de disciplina, pero nuestro amor por ellos nos causa querer darle a ellos lo que podemos.
¿Porque no recibimos lo que pedimos? Tal vez estamos atascados en la rutina. Podríamos estar acostumbrados a las cosas en la manera que son y no esperar que ellas sean diferentes. Una amiga me ha pedido oración por su problema de audición. Ella dijo, “Yo solo quiero que no se ponga peor.” La escritura dice, “Tu no tienes porque tu no pides.” (Santiago 4:2) Mi amiga no estaba realmente esperando nada mas de lo que ella tenia. Es como la historia que oí acerca de un oso de circo que estaba encerrado en una jaula de seis pies. El podía dar pasos de atrás para delante en un espacio de seis pies. Mas tarde, cuando el fue liberado en una área mas grande, el continuo dando pasos de atrás para adelante en el mismo espacio de seis pies. El habito era tan fuerte y el oso no pudo romper el patrón.
Hay numerosas escrituras donde Jesús nos dice que nosotros solo necesitamos pedir y nuestra petición va a ser dada.
Mateo 7:7; 18:19; 21:22
Marcos 11:24
Juan 14:13-14; 15:7,16; 16:23-24
Santiago 1:5-6
I Juan 3:22; 5:14-15
Porque Dios es fiel (Deuteronomio 32:4) podemos confiar en Sus promesas. Pero ¿cómo podemos conciliar esto con las peticiones que no son concedidas?
Una posibilidad es que estamos pidiendo por una razón errada. “Tu pides y no recibes porque tu estas pidiendo erróneamente, con una visión para desperdiciar lo que recibes en tus placeres.” (Santiago 4:3) Otra posibilidad es que necesitamos esperar mas tiempo – El tiempo de Dios es perfecto, pero algunas veces Su tiempo toma un largo tiempo. Así que necesitamos ser pacientes y no perder la esperanza. (Siracides 2:10) “Esperanza es la confianza de la espera de la bendición divina.” (CCC 2090) “Cuando la bendición divina parece aplazada por largo tiempo, podría ser un período de dificultad (Siracides 2:1), adversidad (Siracides 2:2), o prueba (Siracides 2:5) con la intención de fortalecernos y purificarnos. Si esta prueba dura meses o incluso años, podemos sentirnos heridos (Prv 13:12) y estar tentados a perder la esperanza.” (One Bread, One Body. Abril 1 - Mayo 31, 2005. Presentación de Ministerios, Inc. Cincinnati, Ohio. Mayo 17, 2005) Necesitamos reconocer que “esperar en el Señor nos conduce directamente a la fortaleza.” (One Bread, One Body. Mayo 23, 2005) “Porque la esperanza es muy crítica para la fortaleza, se deduce que Satanás atacara implacablemente a las personas para impedirnos crecer en la esperanza.” (One Bread. Mayo 23, 2005) Algunos elementos de Satanás para atacar pueden incluir retrazo, decepción, tristeza y tentación a enfocarnos en nosotros mismos. Si encontramos nuestra esperanza diminuir, le podemos pedir a Dios que refresque y aumente nuestra esperanza y fe. Necesitamos “tener nuestras delicias en Yahveh, y nos dará lo que pida nuestro corazón (Salmo 37:4) Una cosa mas, necesitamos recordar, Dios es soberano y El conoce su plan. Algunas veces podríamos no recibir lo que pedimos en esta vida por el plan mas grande de Dios (ver hebreos 11).
Así nosotros podemos solo pedir, y Dios nos dará nuestra petición en su tiempo perfecto. Sin embargo, necesitamos estar en buena relación con El y nuestra petición no tendrá una auto centrada motivación. Solo pide, El esta esperando por nosotros, llamándonos ~
Inclinen sus rostros hacia arriba, todos y cada uno de ustedes. Vean mi rostro – busquen en mis ojos y miren allí lo profundo de mi amor por ustedes. Busquen otra ves en mis ojos y vean el mar de misericordia que esta siempre allí para ustedes cuando estén perdidos. Regresen a mi, regresen y busquen en mis ojos cuando estén alejados de mi. Vean mis brazos completamente abiertos en una manera que con gestos te llaman a ti. Nunca tengan miedo de caminar con confianza de regreso a mi abrazo.
Sean bondadosos unos con otros, recordando mi bondad para ustedes, soportándose el uno al otro en sus debilidades e imperfecciones humanas. Sean generosos el uno al otro por mi bien. Cargen el uno al otro como yo llevo sus cargas. Piensen en esas cosas que son preciosas. No condenen al otro, porque es mío el juicio. Siempre esten dispuestos a compartir todo lo que les he dado. Mantenga su creencia y confianza en mi, y siempre, siempre caminen en mi luz y en mi amor.
Siempre caminen con la mirada intachable. Levanten sus manos caídas y nunca se rindan – pídanme fortaleza cuando duden, pídanmen que los levante, pídanmen acelerar sus pasos.
Por favor pídanme darle más de mi Espíritu y mas de mis dones, por que ustedes no saben que urgente ellos se necesitan y cuando yo deseo darlos. Siempre pidan, mis niños, y recibirán gratis por gratuitamente yo doy. (de Nita Neu)
Círculo de Amor y Vida [back to top of page]
Por Mary Barclay
Cuando nosotros en el comite del Trumpet estabamos agarrados de las manos y orando al Espíritu Santo por guía en esta edición, pensé para mi misma, “Este es como un círculo de amor y confianza,” y las palabras vinieron a mi, “El círculo de Amor no puede romperse.” Siento que esto fue Dios hablándome. La frase es verdadera, pensando como si nosotros amaramos a Dios, y a cada uno, el amor esta siempre allí, y no puede ser roto por nadie.
Ocasionalmente, el tema del amor viene en entrevistas improvisadas de la televisión, como en el tiempo cuando el personaje de la televisión Jay Leno se fue a las calles de la ciudad de New York y preguntó a la gente, “¿Qué es el amor?” Las respuestas fueron variadas, desde “Yo no se, es solo amor” a “Amar es sentimiento,” o “Es un sentimiento especial cuando tu amas a alguien.”
Nosotros como cristianos sabemos la respuesta a la pregunta, “¿Qué es Amor?” Dios es amor. “Queridos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios….. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor.” (1 Juan 4:7-8) En la historia de la creación, Dios creo el cielo, la tierra, y todas las criaturas en ella. Entonces el creo el hombre y la mujer a su imagen. Entonces Dios bendijo al hombre y la mujer, les dijo sean fructíferos y multiplíquense, les dio el jardín del Edén para habitar en el y para comer de la comida proveída en el jardín. El les dijo que comieran todo, excepto la comida del árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo. (Génesis 1; 2:16-17)
Si le prestamos atención a las lecciones de nuestro catecismo, sabemos que paso después. Vino Satanás, la serpiente, arrastrándose en el árbol de la vida, tentando a Eva a pecar. Ella tomo la primera mordida, entonces lo compartió con Adan la segunda mordida, y el pecado vino a la vida del hombre. El hombre fue desterrado del jardín y forzado a trabajar duro por su existencia (3:1-19) Aún después de todo esto, una cosa maravillosa paso. Dios siguió amándonos incondicionalmente, y sigue amándonos de la misma manera hoy.
No importa cuanto lo lastimemos a El, El nos sigue amando y nos quiere a todos nosotros en el cielo con El. En efecto, El nos ama tanto que El se hizo uno de nosotros para habitar entre nosotros y enseñarnos su camino. Entonces el murió en la cruz por los pecados del mundo, desde el pecado original de Adan y Eva a los pecados que vamos a cometer hasta el final de nuestra existencia en la tierra. Este tipo de amor es increíble de considerar, y puede solamente ser llamado divino.
Le decimos a nuestro Señor que lo amamos, pero ¿realmente los hacemos?” “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.” (Juan 15;13). Nosotros decimos confiamos en Dios pero ¿realmente ponemos nuestra confianza en El? ¿Confiamos en El lo suficiente para “abandonarnos y dejar a Dios actuar?” “Mejor es refugiarse en Yahvé que confiar en hombre.” (Salmo 118:9) Dios quiere que nosotros lo amemos a El y nos amemos unos a los otros como El nos ama. Nosotros tratamos de hacerlo a la manera de Dios pero Satanás la serpiente malvada esta siempre interfiriendo, haciéndonos dudar del amor de Dios y convenciéndonos que nosotros estamos realmente en control de nuestras vidas, no Dios. El “gran mentiroso” y “príncipe de las mentiras” distorsiona la palabra de Dios en nosotros para creer algo diferente que no es de Dios. Tenemos que estar siempre en guardia, porque el malo nos quiere a todos en el reino del infierno.
Nosotros pertenecemos a nuestro Padre en el cielo, quien nos ama y nos guía, y necesitamos confiar en su amor y sus consejos. Mientras confiamos en el amor infinito de Dios y su misericordia para nosotros, hay un circulo para una vida llena con un círculo de amor. El círculo de la vida empieza cuando fuimos creados a la imagen de Dios y continuamos a través de todos los días de nuestras vidas - en el matrimonio, cuando tenemos los niños y cuidamos de ellos, y cuando ellos se tornan a cuidar de nosotros cuando ya no podemos cuidar mas de nosotros mismos. En el final, si lo hemos hecho a la manera de Dios, todo fue hecho en amor, y el círculo de la vida esta completo. Pero el amor nos mantiene yendo y continua cuando somos bienvenidos en el círculo celestial de amor, compartiendo la gloria de amor por siempre y para siempre
Regalo de el Espíritu Santo en Perspectiva
Por el Diacono Bob Pomazal
En nuestra confirmación cuando el obispo impuso las manos sobre nosotros, el oro para que recibiéramos sabiduría, entendimiento, conocimiento, consejo, fortaleza, piedad y temor del Señor. Nosotros reconocemos estos como dones del Espíritu Santo (Isaías 11:2) que son dados primeramente para nuestra santificación; ej., para ayudarnos a crecer en santidad. Desafortunadamente, como el Obispo O’Rourke describió en su libro El Regalo de Regalos, para muchos católicos el efecto es solamente superficial; si no somos receptivos, esos regalos no penetran muy profundo. Aparentemente en la primera iglesia experimentaron un fenómeno similar, porque San Pablo sintió necesario recordarle a Timoteo “avivar el fuego” el regalo que fue recibido cuando le impusieron las manos (2 Tim 1:6).
Pero hay otros regalos del Espíritu Santo, regalos que fueron dados, no tanto por nuestro propio beneficio, pero para el beneficio de la gran comunidad Cristiana. Estos incluyen profecía, apostolado, sanación, lenguas, dicernimiento de espíritus, etc., que son mencionados en 1 Cor 12 y en alguna parte en el Nuevo Testamento. En un sentido estos son regalos bastante extraños. Ellos son como darle a tu vecino un nuevo removedor de nieve y así el pueda remover la nieve de tu camino de entrada. Pero ese es su propósito. Estos regalos, también llamados carismas, son dados primeramente para equiparnos para nuestro papel en la construcción de la Iglesia.
Vamos a acercarnos y examinar algunos de los carismas individualmente, pero primero puede ser de ayuda alejarnos para ver la gran figura y tener una idea de como estos regalos están destinados a trabajar juntos. Para hacer esto, me gustaría sugerir una analogía con la organización de un negocio y comparar el papel de los carismas con varios roles familiares efectuados por personas en esa organización. En la siguiente descripción los carismas son identificados entre paréntesis.
En esta analogía del negocio, Dios es el Presidente y el Jefe Ejecutivo Oficial. El es la persona con la visión, y esa visión es para “Hacer discípulos de todas las naciones.” (Mt 28:19) Por su puesto el Presidente no hace el trabajo. El tiene gente quienes forman una organización de gerentes [administración (1 Cor 12:28) y liderazgo (Rom 12:8)] y personal especializado [sabiduría y conocimiento (1 Cor 12:8)] debajo de el para manejar estas tareas.
El Presidente también tiene un portavoz de la corporación designado quien es responsable de decir las cosas correctas en el momento exacto a la gente indicada [profecía (1 Cor 12:10)] para mantener la organización en lo cierto como para informar a los que están fuera de la organización en asuntos de importancia para ellos.
Idealmente, en una buena organización los trabajadores admiran y respetan al jefe, y dada la oportunidad ellos van a expresar esto es sus acciones y especialmente en sus palabras de alabanza. Si ellos están realmente felices, su alabanza puede se “mas que palabras” [lenguas (1 Cor 12:28)].
También hay personas encargadas del reclutamiento de nuevos empleados [apostolado (1 Cor 12:28)], esos quienes entrenan a nuevos empleados [enseñanza (1 Cor 12:28)], esos quienes estan pendientes y evaluan la amenaza competitiva [discernimiento de espíritus (1 Cor 12:10)], y personal de asuntos públicos quien crea y mantiene una relación amistosa con esos de afuera de la compañía [hospitalidad (1 Pedro 4:9, 1 Tim 3:2) y servicio (1 Cor 12:28)].
Por su puesto cada compañía tiene su propio mercado y su producto. Ellos necesitan demostrar la habilidad que ellos tienen pero que a la competencia le falta, y mientras mas espectacular mejor [sanación y milagros (1 Cor 12:28)].
Una analogía similar podría hacerse para otros carismas. Note, sin embargo, que si algo esta faltando no se hace y la organización sufre. Individualmente nosotros nos quedamos cortos en nuestro potencial Cristiano. Por eso es que San Pablo nos dice que tenemos que “desear con ansia” estos regalos. (1 Cor 12:31). [N]osotros podemos hacer que a través de una genuina apertura a una experiencia de “Pentecostés personal”, comúnmente conocida como Bautismo en el Espíritu Santo.V
(Reimpreso con permiso de Vida en Jesús, Abril 2005, boletín de la Renovación Carismática Católica en la Diócesis de Peoria)